Preparar matcha en casa es más fácil de lo que parece. Con tres utensilios, un par de minutos y un poco de práctica, puedes lograr una taza espumosa y sin grumos.
Lo que necesitas
- Matcha. Para beberlo tradicional, nuestro Matcha Ceremonial; para latte, el Matcha Signature.
- Chawan. Un cuenco ancho donde puedas batir con comodidad.
- Chasen. El batidor de bambú que crea la espuma. Conoce nuestro Chasen.
- Colador. Para tamizar el polvo y evitar grumos.
Si apenas empiezas, el Kit de Inicio reúne el matcha y los accesorios tradicionales.
Matcha tradicional, paso a paso
- Calienta el chasen. Sumérgelo en agua caliente por 1 a 2 minutos. Así sus puntas se vuelven flexibles y duran más.
- Tamiza el matcha. Pasa unos 2 g por el colador directo al chawan. Es el paso que más ayuda a evitar grumos.
- Agrega el agua. Usa agua caliente, entre 70 y 80 °C; no necesita hervir. La cantidad depende de qué tan intenso lo quieras, pero con unos 30 a 70 ml es un buen punto de partida.
- Bate. Mueve el chasen en forma de «M» o «W», de lado a lado y sin tocar el fondo, hasta que se forme una espuma ligera.
- Disfruta. Bébelo de inmediato, mientras la espuma está en su mejor momento.
Matcha latte frío
Con la misma base: bate 2 g de matcha con 30 ml de agua caliente. Llena un vaso con hielos, agrega 120 ml de leche (de vaca o vegetal) y vierte el matcha encima. Mezcla suavemente y listo.
Errores comunes
- Agua hirviendo. Puede dar un sabor más amargo. Déjala enfriar un poco antes de usarla.
- No tamizar. Es la causa más frecuente de grumos.
- Batir con el brazo rígido. El movimiento viene de la muñeca, rápido y ligero.
Cuida tu matcha
Guárdalo en un lugar fresco, seco y sin luz directa, bien cerrado, y consúmelo dentro de los 30 días posteriores a abrirlo para disfrutar mejor su sabor y color. Por eso nuestras presentaciones son de 100 g: para que lo termines mientras está fresco.
¿Dudas? Revisa nuestras preguntas frecuentes o escríbenos a contacto@chazen.mx.